Imprescindibles

El dinero empleado en mejoras sustantivas de una web es inversión, no un gasto

Una percepción habitual en algunos despachos, pymes y profesionales es conceptualizar la web, ya sea su creación ya sea su reforma y mejora, como un gasto poco relevante. Lo más lejos que se concibe es en términos intangibles o difícilmente evaluables: crea marca, proporciona imagen corporativa… Es decir, como tutti quanti tiene site, uno no va ser menos, pero se ejecuta el “trámite” de forma casi equiparable a una simple y acartonada tarjeta de presentación.

En estos casos, lo recomendable es no realizar este dispendio, mejor una nueva mano de pintura en las paredes del despacho o una cafetera con mejores prestaciones que la antigua. Al menos será algo palpable y no generará expectativas frustradas.

Si uno desea mejorar su web o crearla de nueva planta, debe ser consciente de para qué la quiere, cuál es su objetivo en relación con los productos, servicios e informaciones que desea dar a conocer. No tiene que hacerlo sólo, puede consultar a expertos en el medio que le faciliten la labor para que canalicen sus inquietudes y le ayuden a explotar y maximizar el rendimiento. Porque, como ya hemos expuesto anteriormente, la web puede resultar un canal adicional de comercialización de productos y servicios, además de generar marca o imagen.

Para ello, junto a un diseño que esté a la altura, se necesita una estrategia SEO y un gestor de contenidos o cms que permita posicionar servicios, productos e información. Son estos tres elementos, convenientemente designados y posicionados, los que facilitan la posibilidad de generar negocio desde cualquier página web.

Complementaria a la percepción mencionada más arriba, en muchas ocasiones entre profesionales, autónomos y empresarios existe la creencia de que los buscadores se afanan exclusivamente en focalizar sus negocios. Esta suposición da por hecho que quien efectúa una consulta (el usuario al que los buscadores realmente quieren servir) simplemente va a poner la marca o la actividad principal de la empresa en el cuadro de búsqueda. Esto es tan obvio como errado en lo sustancial. Si se observan los datos estadísticos con una buena herramienta (Google Analytics, por ejemplo), se constata que la página principal no obtiene ni la tercera parte de las visitas que recibe una web.

Antes de una inversión significativa, se imponen, por tanto, ciertas nociones muy básicas, un planteamiento previo y el auxilio de los profesionales expertos en la Red que pueden asesorar y ayudar a explorar y explotar las posibilidades de negocio. Ni siquiera es necesario lanzarse de entrada a la reforma o creación de la web, basta con invertir en consultoría y luego pararse a evaluar. Lo aconsejable es hacerlo al lado de la vieja cafetera.